¿Qué significa cada uno?
La ganancia contable indica si una empresa ha generado beneficios durante un periodo determinado. Es el resultado de comparar los ingresos con los gastos registrados contablemente, independientemente de cuándo se cobren o se paguen. El asesor, basándose en los datos económicos generados durante el ejercicio, informa que, tras descontar de los documentos de ingreso (facturación al cliente) los documentos de pago (facturas de proveedores y acreedores), el resultado es positivo: la empresa ha ganado dinero.
La liquidez, en cambio, refleja la capacidad real de la empresa para afrontar sus pagos: nóminas, proveedores, impuestos o préstamos. Por otro lado, el contable de la empresa señala que, tras restar los cobros de clientes y los pagos a proveedores y acreedores, el saldo final es negativo. Es decir, no hay liquidez disponible en caja.
Esto genera dudas: ¿por qué existe esta diferencia? ¿Se trata de la misma contabilidad? Para entenderlo, es necesario analizar el funcionamiento contable.
El problema aparece cuando ambos conceptos se interpretan como si fueran lo mismo. Y no lo son. Una empresa puede presentar beneficios y, aun así, tener serias dificultades para atender sus compromisos a corto plazo.
Para entender por qué ocurre esto, y por qué es un error de interpretación potencialmente peligroso, es necesario analizar cómo funciona la contabilidad y qué información aporta realmente cada informe.
Función de la contabilidad, registro de hechos y flujo de caja
Por otro lado, el contable de la empresa señala que, tras restar los cobros de clientes y los pagos a proveedores y acreedores, el saldo final es negativo. Es decir, no hay liquidez disponible en caja.
Esto genera dudas: ¿por qué existe esta diferencia? ¿Se trata de la misma contabilidad? Para entenderlo, es necesario analizar el funcionamiento contable.
En las empresas obligadas a llevar contabilidad, los hechos económicos se registran siguiendo dos corrientes: por un lado, se recogen las obligaciones (facturas de proveedor y acreedor) y, por otro, las salidas de caja para atender el vencimiento de dichas obligaciones.
Es importante entender que registrar una factura no implica su pago inmediato. Es habitual que los proveedores concedan plazos para abonar las facturas, igual que se otorgan plazos a los clientes para el cobro de sus compras.
Informes contables: Pérdidas y Ganancias vs. Balance de situación
Estos movimientos quedan reflejados en dos informes contables distintos. Por un lado, el informe de Pérdidas y Ganancias ofrece una fotografía de la situación: si los ingresos (facturas de clientes) superan a las obligaciones (compras y gastos), el resultado es una ganancia.
Pero esto no significa que esa ganancia sea dinero líquido disponible en la caja o en el banco. El informe de Pérdidas y Ganancias recoge únicamente los documentos de ingresos y obligaciones, sin tener en cuenta cuándo se cobran o pagan realmente, ya que se elabora en función del principio de devengo.
El Balance de Situación, por su parte, recoge tanto los documentos de cobro (entradas) como los de pago (salidas). Es en este informe donde se refleja si los derechos de cobro se han convertido en ingresos efectivos y si las obligaciones se han convertido en pagos reales.
La importancia de revisar ambos informes
Así, el asesor informa al empresario sobre la base del registro de facturas, mientras que el contable le comunica la situación de liquidez real, es decir, las facturas convertidas en efectivo. Sería recomendable que, en la misma reunión, se analizasen ambos estados.
Aunque los datos presentados en el informe PyG son relativamente sencillos de entender, describir los movimientos de caja (cobros y pagos) que aparecen en el balance es más complejo y requiere un tratamiento más detallado y realista, propio de la labor diaria del contable.
Conclusiones
Es fundamental abordar conjuntamente los documentos de Pérdidas y Ganancias y el Balance de Situación, al menos de manera mensual, para controlar adecuadamente los hechos económicos que suceden en la empresa.
Además, comprender esta diferencia permite al empresario anticiparse a tensiones de tesorería, planificar mejor sus pagos y tomar decisiones con una visión más realista de la situación de la empresa. No se trata solo de saber si el negocio es rentable, sino de asegurarse de que esa rentabilidad se traduce en estabilidad y capacidad operativa en el día a día.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo tener beneficios y aun así no tener dinero para pagar?
Sí. Es una situación bastante habitual. Los beneficios se calculan sobre facturas emitidas y recibidas, no sobre el dinero efectivamente cobrado o pagado. Por eso puede haber beneficio contable sin liquidez.
2. ¿Qué es más importante: la ganancia contable o la liquidez?
Ambas son importantes, pero cumplen funciones distintas. La ganancia indica si el negocio es rentable; la liquidez, si puede sobrevivir en el corto plazo. Sin liquidez, incluso una empresa rentable puede tener problemas graves.
3. ¿Por qué mi asesor dice una cosa y mi contable otra distinta?
Porque están mirando informes diferentes. El asesor suele centrarse en el resultado contable, mientras que el contable analiza los flujos reales de cobros y pagos. No es una contradicción, sino enfoques complementarios.
4. ¿Cómo puedo evitar problemas de liquidez si mi empresa gana dinero?
El umbral de rentabilidad ayuda en la estrategia empresarial al fijar objetivos de ventas, definir precios rentables y evaluar si un proyecto o producto es viable.
5. ¿Con que frecuencia debería revisar los datos?
Lo recomendable es hacerlo al menos de forma mensual. Cuanto antes se detecta un desequilibrio entre beneficio y liquidez, más margen hay para corregirlo sin tomar decisiones precipitadas.
Mentor empresarial. Experto consultor de costes y financiero, formador y Presidente en Entorno Empresarial